Noviembre 26 2018

Frenos de Tambor, Ventajas e Inconvenientes

A menudo nos llegan clientes que nos preguntan por qué sus vehículos montan este tipo de freno en las ruedas traseras y no montan de disco como en las delanteras.

Los frenos de tambor son una solución muy extendida en vehículos de acceso de gama de los turismos urbanos y compactos debido a la reducción del coste de producción, pero no por ello es una mala solución, es más, los frenos de tambor tienen sus ventajas frente a los frenos de disco.

Antes de empezar a explicar las ventajas e inconvenientes de los frenos de tambor, nos gustaría que el lector tuviera un concepto claro: el freno trasero soporta tan sólo un 25/30% de la frenada del vehículo y a mayor velocidad menor es el porcentaje del esfuerzo del freno en el eje trasero y mayor el del conjunto del eje delantero.

Esquema de Frenos de Tambor

Este reparto de frenada se debe principalmente a que el centro de gravedad de cualquier coche esta por encima del eje de frenado y por tanto genera inercias cabeceando el vehículo y desplazando la carga de frenado hacia las ruedas delanteras, razón principal por la que el esfuerzo importante de frenado se lo llevan las ruedas frontales, donde ahí, si que sí, se montan frenos de disco, pues tienen mayor capacidad de esfuerzo y son más tolerantes a la sobrecarga.

Como dato curioso, en algunas categorías de vehículos de circuito donde se valora mucho la ausencia de kilos se llega a prescindir de los frenos traseros (se trata de una “solución” muy particular y delicada pues compromete la estabilidad del vehículo).

Si pasamos a analizar los frenos de tambor, ventajas e inconvenientes, podemos sacar los siguientes puntos de cada uno de ellos, empezando primero por las ventajas de los frenos de tambor:

  • Coste de producción frente a los de disco, lo que implica que a los fabricantes les permite ajustar aun más el precio final del vehículo que va a pagar el comprador o por el contrario que este redistribuya el coste hacia otro extra que mejor le encaje.
  • Menor coste de mantenimiento, pues por el funcionamiento de los frenos de tambor, estos tienen un menor desgaste al tener mas superficie de contacto y al carecer de disco eliminamos una pieza a cambiar. En el mejor de los casos un freno de tambor puede llegar a durar 100.000km frente a los 50.000km de unos de discos (en las condiciones más favorables).
  • Sencillez del mecanismo del freno de mano frente a la solución de discos traseros por el propio funcionamiento del tambor trasero, lo que de nuevo permite abaratar el precio del coche.

En cuanto a los inconvenientes de los frenos de tambor podríamos enumerar alguno de ellos que hacen que muchos fabricantes opten por la solución alternativa (frenos de disco):

  • Menor resistencia a la fatiga por uso continuo. A diferencia del freno de disco, el freno de tambor no soporta de forma cómoda el uso continuo e intensivo como el sistema de discos, lo que puede redundar en una mayor fatiga y pérdida de efectividad, lo que por otro lado todos los sistemas de frenados pueden terminar teniendo aunque en las soluciones más extremas con discos de cerámica se solventa de forma muy contundente (hablamos de sistemas que pasan de los 6000.-€ por si solos).
  • Complejidad de cambio de las pastillas frente a los frenos de discos, lo que redunda en mas tiempo de trabajo y por tanto más coste en la mano de obra a la hora de cambiarlos frente a los frenos de disco. Hay que recordar también que duran casi el doble que los frenos de discos y que estos últimos también lleva aparejado en su sistema el cambio de los discos por desgaste.

Conclusiones finales

Los frenos de tambor son una solución perfectamente válida para determinados tipos de vehículos que cumplen a la perfección con su función. Evidentemente, si queremos darle un uso de conducción muy sport a nuestro turismo es muy posible que este sistema termine flaqueando, pero hablamos más de un uso inapropiado que de un sistema ineficiente.

Como cualquier solución, los frenos de tambor con sus ventajas e inconvenientes, es un sistema plenamente válido en la actualidad y por tanto no debemos extrañar su implementación.

Cualquier modificación de un sistema a otro de frenado se considerará una reforma de importancia y por tanto deberá ser homologada con los distintos certificados.

Aprovechar estas líneas para enfatizar la importancia del sistema de frenado de nuestro vehículo y aconsejar la revisión periódica en nuestro taller de confianza antes de tener un “aviso” por un desgaste excesivo o falta de mantenimiento, sobre todo en unos componentes de desgaste como es el sistema de frenado.

La ITV debe ser un sistema de validación del correcto estado de nuestro vehículo que redunda en nuestra seguridad a bordo del mismo, pero los talleres son los establecimientos preventivos para garantizar este estado.

Fuente de la imagen: unsplash.com - Photos for everyone, imagen editada parcialmente, ver imagen original.

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