Cuando debo cambiar la suspensión de mi vehículo.
Junio 14 2018

Cuándo debo cambiar la suspensión de mi vehículo.

La suspensión de nuestro vehículo es uno de los elementos principales de la seguridad activa. Dicho sistema esta formado por elementos elásticos que unen las ruedas y ejes con el chasis de nuestro vehículo dejándolo suspendido del suelo.

El sistema de suspensión de nuestro vehículo se encarga de absorber las irregularidades del suelo, mantener el confort de sus ocupantes y hacerlo mas estable a lo largo de la conducción manteniendo el contacto de neumático con el suelo en todo momento.

Si en un vehículo eliminásemos la suspensión el resultado sería bastante desastroso pues solo debemos imaginar una tabla con cuatro ruedas como constantemente pierden contacto con el suelo sobre todo en firmes irregulares, fijémonos cuando salimos con el carro de la compra por el parking exterior y como se nos va muchas veces el carro de un lado a otro en cuanto andamos por la acera o el asfalto.

El sistema de suspensión por tanto se encarga de mantener un sistema de confort en el vehículo para sus ocupantes, mantener en contacto todas las ruedas en el suelo en todo momento y el coche estable en momentos de cambios de dirección, frenadas, aceleraciones…

Alguno de nosotros hemos visto alguna vez como el coche de delante ha tratado de evitar un trozo de neumático, animal muerto o cualquier objeto en la carretera y en ocasiones sin mayor problema pero en otros como le ha costado recuperar el control del vehículo (por no hablar de los que no lo consiguen). Por suerte es una situación “fácil” de evitar o mitigar con unos neumáticos y amortiguadores en perfecto estado.

Cuándo debo cambiar la suspensión de mi vehículo, pues cuando pierda eficiencia al realizar cualquiera de las funciones anteriores. Una suspensión desgastada pierde eficiencia haciendo el vehículo inestable, impreciso y con una limitada capacidad de reacción.

Por lo general, los muelles aguantan muy bien el paso de tiempo y los kilómetros y rara vez es necesario su cambio, aunque no imposible. Sin embargo, los amortiguadores sí que sufren mucho el paso de los kilómetros y del tiempo perdiendo efectividad.

El amortiguador se encarga básicamente de controlar el rebote y hundimiento del muelle, así como de unir el chasis a la rueda en la parte flotante. En el caso extremo de un amortiguador reventado (entra y sale el vástago sin resistencia alguna por perdida de presión), tendríamos un vehículo solo sustentado por el muelle y por tanto con un rebote y hundimiento descontrolado.

Si bien es cierto que un amortiguador reventado es raro, también lo es que la pérdida de compresión de los amortiguadores es muy gradual lo que implica que el conductor se vaya habituando a este desgaste sin ser por tanto consciente del mismo.

Síntomas de cuando cambiar la suspensión.

Estos son unos pequeños trucos que te pueden hacer ver el estado del sistema de suspensión de nuestro vehículo aunque siempre os recomendamos llevarlo a un taller para que os realicen las comprobaciones oportunas para un certero diagnóstico.

- Con el coche estacionado empujamos desde la zona del eje de las ruedas en vertical hundiéndolo y viendo lo que le cuesta hundirse y recuperarse (cuidado al hacerlo siempre en una zona dura de la carrocería para evitar doblar la chapa), este es el sistema más básico y si vemos que el coche se hunde fácilmente y rebota están al final de su vida.

- Baches o badenes, si al pasar por un badén o bache el coche se hunde mucho y al pasarlo tiene algo de rebote (la carrocería sigue moviéndose tras rebasarlo) eso es que los amortiguadores están muy desgastados y no son capaces de absorber el recorrido y de retener el rebote del muelle.

- En una rotonda y en su salida el vehículo no debe tener balanceos, si se inclina mucho en cambios de dirección estamos ante unas suspensiones muy desgastadas, es cierto que hay modelos con suspensiones “blandas” de origen pero siempre deberán de mantener el vehículo estable y sin balanceos en una conducción normal.

Un cambio de las 4 suspensiones puede tener un coste entre los 450 € hasta los 1.500 € dependiendo del modelo y amortiguadores elegidos, sin embargo, dada su utilidad y nuestra seguridad es un elemento muy importante a tener en cuenta que puede evitarnos grandes disgustos y accidentes.

En las ITVs revisamos este y muchos otros puntos con el fin de garantizar unos mínimos en los vehículos en circulación, siendo nuestro principal objetivo el chequear el buen estado y homologaciones de nuestros vehículos.

Fuente de la imagen: www.pixabay.com Free-Photos bajo la licencia Creative Commons, imagen editada parcialmente, ver imagen original.

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